Decreto ¿espía?

José Miguel Santibañez Allendes

José Miguel Santibáñez, Profesor Ingeniería Informática Multimedia, Editor de www.Abe.cl

 

Durante la semana se discutió públicamente (sobre todo en redes sociales) sobre el contenido del decreto Nº 866 (17 de junio) del Ministerio del Interior, que busca modificar el artículo 222 del Código Procesal Penal sobre la interceptación de las comunicaciones y almacenamiento de datos comunicacionales. Se le llamó “Decreto Espía”, pues si antes se ordenaba almacenar los “números IP” por un año (el identificador supuestamente “único” de cualquier dispositivo conectado a Internet) ahora se menciona que por un periodo no inferior a dos años, las empresas de telecomunicaciones deben almacenar “todos los datos comunicacionales”, (signos, señales, escritos, sonidos e información de cualquier naturaleza) incluyendo los “metadatos”, es decir IP, MAC, geolocalización, identificación del equipo, y otros del emisor.

Hay varios aspectos a tener en cuenta.

En primer lugar, se hace público que las compañías de telecomunicaciones pueden (y de hecho lo hacen) almacenar información sobre lo que los usuarios hacemos de Internet. Aunque muchos sabíamos que constantemente analizan el tráfico de la red (en el buen entendido que es para mejorar los servicios) y que por motivos legales (de persecución de delitos) el ministerio público puede solicitar copia de esta información, ahora queda en evidencia cuál es esa información.

En segundo lugar, la redacción del decreto, deja ciertos aspectos ambiguos, aunque se respeta la idea inicial de entregar información sólo al Ministerio Público, se habla de “otros autorizados” sin especificar, lo cual causa más de una suspicacia.

En tercer término está el hecho, para muchos inconstitucional, de que se está cambiando una ley, por la vía de un decreto (específicamente el tiempo de conservación de los datos).

Pese a todo lo anterior, hay algo que debió ser transparentado mucho antes: las compañías de telecomunicaciones pueden (y de hecho lo hacen) llevar un registro completo de nuestro comportamiento como usuarios. Si se ha preguntado ¿por qué las compañías ofrecen WhatsApp gratuito?, la respuesta es simple: saben que Ud. lo usa y en forma reiterada. Lo mismo con otras aplicaciones.

Y la pregunta de fondo: ¿constituye alguna forma de abuso respecto de la intimidad de las personas? Aunque aún está en “toma de razón” por parte de la Contraloría, en mi personal opinión, tanto el decreto, como el uso que hacen las compañías constituyen un abuso contra la privacidad. A fin de cuentas, la gran mayoría de las personas NO hemos estado involucrados en delitos cuya resolución pase por el acceso a todas nuestras conversaciones y menos se justifica que las empresas tengan ese nivel de acceso a información que es personal (y en varios casos, privilegiada)…

Me sumo a la campaña en contra del #DecretoEspia.

Nota del Editor: en el siguiente Link pueden leer un interesante análisis al respecto: https://www.derechosdigitales.org/11400/que-dice-el-llamado-decreto-espia/

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