De ASEXMA a la ONU

 

José Miguel Santibañez Allendes

José Miguel Santibáñez, Profesor Ingeniería Informática Multimedia, Editor de www.Abe.cl

Furor en las redes sociales. Claramente las campañas de “Ni una menos” han tenido una fuerte llegada en las redes sociales. Aunque da para preguntarse sobre su real alcance.

La historia de ASEXMA es ampliamente conocida, en una reunión de “hombres anticuados” (como se defendió alguno) creyeron jocoso relacionar a la economía con una mujer (“hay que estimularlas”) y lo simbolizaron con una muñeca inflable. Lo más suave fue “vulgar”, y los demás epítetos no es necesario reproducirlos (salvo quizá “ASEXMA: Asociación SEXista Machista y Anticuada”). Lo interesante, es que todos los actores sociales, desde la presidenta, manifestaron su molestia por el regalo en las mismas redes sociales y aún hoy hay quienes preguntan si lo manifestaron de alguna otra forma (por ejemplo, una solicitud de renuncia al ministro que reía al recibir el regalo). En este caso, al menos ha habido amplio consenso en que la reacción de las redes sociales (salvo las más extremas) eran las deseadas. A tal punto, que casi todos los actores políticos (incluso algunos que rieron en la reunión) salieron al condenarla.

La historia de la ONU, fue menos comentada, pero la implicancia de las redes sociales fue aún mayor. A finales del mes de Octubre y con gran regocijo, la ONU invistió a la Mujer Maravilla (quizá uno de los personajes femeninos más poderosos del mundo del cómic) como Embajadora para la igualdad de género. Demás está decir que es la superheroína más emblemática de todas (la única por mérito absolutamente propio, en un ambiente cargado al “macho”) y con dos grandes actrices que aún la identifican: Linda Carter (de la serie de televisión) y Gal Gadot (de la película pronto a estrenarse). Sin embargo, apareció un movimiento en contra, donde un grupo de mujeres reunieron en la plataforma “change.org” más de cuarenta y cinco mil firmas (principalmente de mujeres) para solicitar la remoción de la investidura, por considerar “A pesar de que los creadores originales pudieron haber deseado que la Mujer Maravilla representara una mujer guerrera, fuerte e independiente con un mensaje feminista, la realidad es que se trata de una mujer blanca, con grandes pechos, de proporciones imposibles, reluciente, ligera de ropas, con un traje que resalta sus muslos y que tiene la bandera de Estados Unidos”.

Mujer Maravilla

 

Dos historias, dos conclusiones: El “furor” de las redes sociales se alimenta a sí mismo. Muchos consideran que lo de ASEXMA fue una humorada y que había que tomarlo así, que la reacción fue excesivamente “moralista”. Lo cierto es que molestó y no sólo a mujeres. Y lo peor es que la “defensa” termina exacerbando aún más. Pero por otro lado no hubo más efectos que el enojo público. No hubo renuncias (sólo un “pongo a disposición” que terminó en confirmación) ni otros castigos. En sentido muy contrario, la molestia por “La Mujer Maravilla” no llegó a ser tan masiva, pero la resolución fue mucho más rápida y directa. Y la pregunta final permanece: ¿habría tal vez, más personas que apoyaran la designación de la Mujer Maravilla, que quienes se opusieron? ¿debe existir algún medio para resolver este tipo de situaciones?

A fin de cuentas, como por una vez dice Juanelo con todo el poder del sentido común: “La cruzada para que las mujeres vivan como quieren, no puede ser entorpecida porque viven como quieren”.

 

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