La difícil verdad

José Miguel Santibañez Allendes

José Miguel Santibáñez, Profesor Ingeniería Informática Multimedia, Editor de www.Abe.cl

Miente, miente, que algo queda” sentenciaba Voltaire… ¿O era Goebbels? Seguro que si la busca por Internet, es posible que salga alguna página donde se le atribuye a Steve Jobs o quizá a Bill Gates.

Al menos eso ocurrió en un “experimento” ya hace más de un año, donde un chileno puso la frase “Si tú lo deseas puedes volar, sólo tienes que confiar mucho en ti y seguir, puedes contar conmigo, te doy todo mi apoyo” (parte de la canción de la serie de dibujos animados Digimon) y que bastó publicar en Wikiquotes (la web de citas textuales del grupo Wikipedia) para que se popularizara (se cuenta que incluso la “tradujeron” al inglés, ya que si la hubieran buscado, habrían encontrado la canción). Y se repitió hace poco, cuando se rumoreó la muerte de Mark Zuckerberg (el creador de Facebook) noticia que se “viralizó” gracias a la creación de una página en el mismo Facebook.

Si antes la verdad era “dura”, hoy además es “difícil”. Cuesta identificar que elementos son reales y bien documentados, respecto de aquellos que son mera conjetura (y en algunos casos, simples voladeros de luces).

Las redes sociales, son el espacio de la opinión (y en muchos casos, de simples fantasías o elucubraciones no racionales) y aunque está bien que sea así, lamentablemente muchos internautas absorben los datos como si fueran verdades reveladas y ahí empiezan los problemas.

Wikipedia, quizá una de las fuentes de conocimientos mejor organizadas del mundo, sufre constantemente de quienes por ignorancia, “experimentos” o derechamente mala fe, introducen datos erróneos. Su modelo busca validar los datos con múltiples fuentes (cada uno de nosotros puede hacerlo) pero es difícil determinar quiénes son verdaderas autoridades en la materia y quiénes no; y por ello se espera que sea la propia comunidad la que lo determine.

Pero ¿qué pasa, cuando alguien “sobresale” por sus declaraciones particularmente incendiarias? Si la comunidad reacciona con rabia o molestia al punto de que se “destaca” en las redes sociales, ¿basta para darle más tribuna? La semana pasada un “respetuoso intelectual” (según su autodefinición) atacó a un grupo con “como las palomas (…) es portadora de un gran número de enfermedades”. Las reacciones no se hicieron esperar, pero los frutos de dicha diatriba, rindieron muy bien: autor entrevistado por un medio impreso y fama garantizada. Claramente no importaba si hablaban bien o mal del columnista. Lo que quería era que hablaran de él… Y eso ya lo dijo Oscar Wilde… ¿O era Salvador Dalí?

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