Archivo de junio de 2015

Adobe Dreamweaver CC 2015 con Frameworks Bootstrap

Rodrigo Jaque Escobar

Rodrigo Jaque Escobar, Profesor Escuela Ingeniería Informática Multimedia, Uniacc.

La empresa Adobe a lanzado recientemente la nueva versión de su afamada aplicación Adobe Dreamweaver CC 2015. Y a primera vista destaca la integración del Frameworks  Bootstrap en el corazón del desarrollo. Ya habíamos hablado anteriormente sobre las bondades de usar un frameworks de diseño del front-end especialmente orientado a los dispositivos móviles y por sobre todo que permita la construcción de sitios Responsive Web Desing (A responsive design, tutorial frameworks   y El Paradigma Bootstrap para desarrollar software para la Web )

Esta posibilidad de integrar Bootstrap con Dreamweaver existía por medio de complementos, pero al no estar totalmente integrado a Dreamweaver, solo eran aportes poco significativos para el desarrollador.

Ahora Bootstrap está completamente presente en Dreamweaver y evidentemente incorpora muchas ayudas visuales a los desarrolladores. Desde empezar un proyecto desde cero, hasta controlar  la creación de columnas en la forma que nos tiene acostumbrados Dreamweaver; visual y simple.

Esta nueva versión contiene otras nuevas funcionalidades como la nueva paleta de Dom que permite saber claramente la estructura de nuestro código y por supuesto la incorporación de muchos snippets listos para usar en nuestro sitio.

Ahora solo a jugar con la aplicación, ya no hay escusas para no crear sitios web Responsives.

Todos los cambios que ha sufrido Dreamweaver los pueden revisar en los siguientes link https://helpx.adobe.com/es/dreamweaver/using/whats-new.html

Un resumen de lo que les comento lo pueden ver en el siguiente video https://helpx.adobe.com/dreamweaver/how-to/responsive-web-design.html

 

 

 

Autos autónomos, el dilema ético de la tecnología…

José Miguel Santibañez

José Miguel Santibañez, Editor de www.Abe.cl

Quizá fue en la proximidad del año 2000, el primer momento en que los informáticos tuvimos algunas dudas y nos planteamos el dilema ético en la tecnología. Sabíamos que había una buena posibilidad de que el SW fallara en lo que se llamó el “bug 2KY” (falla del año 2000 en su versión en inglés, bug del milenio en español). Sin embargo, ni se cayeron los aviones (o no más que antes) ni quebraron las economías mundiales… Si hubo algún SW que efectivamente fallara por el bug del milenio, pasó casi inadvertido.

Por supuesto, siempre hemos tenido pequeñas dudas, verificar que cada programa creado resulte adecuado, que esté libre de errores, que haga lo que debe hacer; pero salvo el bug del milenio (que no era un único gran error, sino una suma de muchos pequeños conflictos debidos a una gran cantidad de SW heredado que al final fue rápidamente reemplazado) nunca hemos tenido un gran debate ético en informática. Nuestros programas, pueden hacer que alguien se moleste (“se cayó el sistema” o “el sistema no me lo permite”) pero nadie se muere por eso… Y más importante aún, siempre que ocurre eso, hay un ser humano detrás que tomó la decisión de obligar o prohibir aquello que el sistema obliga o impide.

Una antigua “historia motivadora” para hablar de la importancia de la etapa de pruebas del software, ponía una situación hipotética: el motivador ofrecía un pasaje gratis, ida y vuelta a las islas del pacífico sur, con estadía pagada por una semana y preguntaba quienes querían ese pasaje. Por supuesto, todos levantaban la mano. Luego comentaba que al subir el avión, se escuchaba por parlantes que la aerolínea que nos había invitado, inauguraba su primer vuelo “automático” (sin piloto) entre Santiago y las Islas, y que el avión era controlado por SW y no llevaba piloto… En ese momento, el motivador nos preguntaba quien quería seguir a bordo, y casi todas las manos caían… Por suerte, pensábamos, era una pregunta hipotética…

Eso hasta ahora, que vienen los “automóviles autónomos” que no requieren de conductor. Google ya tiene los suyos, Volvo y Tesla Motors ya están terminando sus propias versiones… Y todos ellos son controlados por software… Y es el momento en que el debate ético se desarrolle, ahora, antes que los vehículos estén en las calles. Por supuesto, todos los proveedores hablan maravillas de la seguridad de sus vehículos. Google dice que los únicos “micro-accidentes” que han tenido, se ha debido a errores de los otros conductores (no encontré el detalle), y probablemente sugieren que si todos usaran autos Google, entonces esos accidentes no ocurrirían… pero ¿qué va a pasar el día que alguien se “lance” frente a un auto autónomo? En USA fue una “moda” (si se le puede llamar así) impulsada por una serie de abogados inescrupulosos y gente muy desesperada, que intentaban cobrar seguros por atropello, así que sabemos que hay personas dispuestas a hacerlo. Y si le pueden cobrar una parte a la compañía de seguros, por supuesto que a Google le podrán cobrar mucho más. ¿Cómo debería resolver el vehículo esa situación? Y más importante, ¿qué pasa de si manera intencional o no, cualquier camino de acción posible, conlleva algún tipo de daño para seres humanos? (la persona que se cruzó, la persona que va en el vehículo, otros peatones, otros vehículos y sus pasajeros)… Aunque afortunadamente, esos casos son poco probables, no hay que esperar que ocurran para debatirlo. Sobre todo, porque van a existir varios afectados. No está de más recordar que en la película “Yo, Robot”, el protagonista mantiene un constante sentimiento de culpa, porque un robot evaluó que era más seguro salvarlo a él (adulto) que a una niña. Y si bien eso es fantasía, ¿qué le pasaría al pasajero del auto autónomo que ve cómo pasan sobre una persona?

Este sí es un debate que se debe abrir y mantener. No como el falso debate de las vacunas y los “antivacuna” (toda la evidencia científica real demuestra que las vacunas son necesarias y útiles).

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