Archivo de mayo de 2015

¿Qué ha pasado con los Ciberdelincuentes?

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

A raíz de un interesante comentario recibido desde la empresa Power Data llamado: “Los Ciberdelincuentes se organizan en bandas y mafias” (lo pueden ver en: http://goo.gl/9HzCV3) me pareció interesante incluir un comentario respecto a este tema.

Para empezar algunas definiciones tomadas desde Wikipedia que nos facilitan un manejo básico (http://es.wikipedia.org/wiki/Delito_inform%C3%A1tico#Chile)

Se entiende por ciberdelincuencia “toda aquella acción, típica, antijurídica y culpable, que se da por vías informáticas o que tiene como objetivo destruir y dañar ordenadores, medios electrónicos y redes de Internet”.

Por lo tanto se concluye que “Los delitos informáticos son aquellas actividades ilícitas que: (a) Se cometen mediante el uso de computadoras, sistemas informáticos u otros dispositivos de comunicación (la informática es el medio o instrumento para realizar un delito); o (b) Tienen por objeto causar daños, provocar pérdidas o impedir el uso de sistemas informáticos (delitos informáticos per se)”.

Como siempre en estos casos es difícil tipificar los delitos, demostrarlos y castigarlos ya que hay vacíos legales y técnicos que los complican. Además no necesariamente los jueces que deben fallar al respecto están preparados para aplicar sanciones severas.

¿Qué pasa en Chile?

Nosotros tenemos un cuerpo legal llamada “Ley 19.223” publicada el 7 de junio de 1993 que tipifica los llamados “Delitos Informáticos”.

Esta ley protege la información contenida en cualquier “sistema automatizado de tratamiento de la información” e incluye también:

- El patrimonio, en el caso de los fraudes informáticos.

- La privacidad, intimidad y confidencialidad de los datos, en el caso de espionaje informático.

- La seguridad y fiabilidad del tráfico jurídico y probatorio, en el caso de falsificaciones de datos probatorios mediante algún sistema o medio informático.

- El derecho de propiedad sobre la información y sobre los elementos físicos y materiales de un sistema de información, en el caso de los delitos de daños.

Esta ley define solo 4 artículos, a saber:

Artículo 1°.- El que maliciosamente destruya o inutilice un sistema de tratamiento de información o sus partes o componentes, o impida, obstaculice o modifique su funcionamiento, sufrirá la pena de presidio menor en su grado medio a máximo.

    Si como consecuencia de estas conductas se afectaren los datos contenidos en el sistema, se aplicará la pena señalada en el inciso anterior, en su grado máximo.

    Artículo 2°.- El que con el ánimo de apoderarse, usar o conocer indebidamente de la información contenida en un sistema de tratamiento de la misma, lo intercepte, interfiera o acceda a él, será castigado con presidio menor en su grado mínimo a medio.

    Artículo 3°.- El que maliciosamente altere, dañe o destruya los datos contenidos en un sistema de tratamiento de información, será castigado con presidio menor en su grado medio.

    Artículo 4°.- El que maliciosamente revele o difunda los datos contenidos en un sistema de información, sufrirá la pena de presidio menor en su grado medio. Si quien incurre en estas conductas es el responsable del sistema de información, la pena se aumentará en un grado“.

¿Parece poco tener solo 4 artículos?

Al decir de un ex alumno y ex integrante de la Brigada del Cibercrimen de la PDI (http://www.policia.cl/paginas/brigadas/bg-bricib/bg-bricib.htm) tener poca precisión es una ventaja ya que permite tipificar nuevos tipos de delitos que puedan surgir. Si la legislación es muy específica el propio avance tecnológico la puede dejar inaplicable en poco tiempo.

Si revisan la página Web de dicha brigada verán que han participado en numerosos operativos e investigaciones lo que permite asegurar que los Cibercriminales que operen en Chile serán duramente perseguidos.

Eso da una gran tranquilidad … ¿o no?

Informáticos y Diseñadores juntos en la SIGGRAPH 2014

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

Días atrás estuve revisando el número de marzo – abril de la revista “Interactions”, publicación especializada en temas de interfaces humano computador (Human Computer Interactions, HCI por sus siglas en inglés).

Me llamó poderosamente la atención el artículo dedicado al evento SIGGRAPH 2014 realizado en Vancouver entre el 10 y 14 de agosto del año pasado (http://s2014.siggraph.org/attendees/technical-papers).

¿Por qué motivo? Porque, tal como dice el título de este comentario, muestra una excelente unión entre el trabajo de los informáticos con los diseñadores.

Como ejemplo quisiera destacar un producto que combina un hardware que simula un ave donde se instala el usuario con equipo de realidad virtual para simular el vuelo como un ave. La siguiente imagen muestra cómo se utiliza, logrando un notable resultado:

 

El usuario puede controlar el simulador con sus brazos y manos, para lograr correlacionar las alas como si el vuelo de un ave se tratara.

Si quieren ver el resto de los trabajos presentados pueden hacer click aquí.

Pienso que ver este tipo de trabajos tan avanzados nos permite soñar con posibles proyectos a realizar en nuestro país.

¿Alguna sugerencia?

Humanitaristas Digitales

José Miguel Santibañez

José Miguel Santibañez, Editor de www.Abe.cl

Es difícil que alguien no se haya enterado del gran terremoto en el Tíbet a fines de Abril. Muchos pudimos observar la gran cantidad de imágenes sobre los efectos de la catástrofe, y no pocos oyeron hablar del uso de “drones” para detectar personas atrapadas, cuantificar daños y poder precisar los lugares donde ir a ayudar primero.

Un primer tema es ese de los “drones”, forma coloquial para referirse a vehículos aéreos no tripulados y que la mayoría de nosotros asociamos –en el último tiempo- a los cuadrópteros (vehículos de cuatro hélices) que son controlados desde tierra, de manera similar a los antiguos aviones a control remoto, pero usando cámaras de alta definición y transmisión local a celulares. Aunque en su origen, la palabra “dron” viene del inglés para “zángano” (aludiendo a la forma de algunos de los primero vehículos de este tipo) hoy se ha generalizado su uso en español, y quizá de manera menos estricta, algunos tienden a hablar de drones por aquellos vehículos con control remoto por parte de humanos, y mantenemos la denominación anterior de vehículo aéreo no tripulado (VANT o UAV en inglés) para distinguirlos de aquellos que son programados para ir a un determinado lugar y ejecutar algunas acciones específicas, programación que en general se hace a partir de la información disponible gracias a los GPS. Y mientras los primeros (controlados remotamente por un humano) en general tienen grandes restricciones de distancia; los segundos, (programados por GPS) tienen gran autonomía.

Torre Dharahara

Al lado izquierdo se puede ver la Torre Dharahara antes y a la derecha como quedó después del terremoto. Fotos AFP-Getty-EPA.bbc.com

Así, y hasta donde yo entiendo, en el Tíbet se desplegaron VANTs que recorrieron rápidamente todo el territorio y en pocas horas acumularon decenas de miles de fotos de los efectos del terremoto. Pero la pregunta es: ¿quién se encarga de procesar toda esa información? Yo calculo decenas (o centenas) de miles de fotos, pero desplegando VANTs se puede llegar a tener varios millones de ellas, y aunque tienen información de geolocalización (la posición del VANT cuando se sacó la foto) su análisis no es trivial. Antes de continuar, agreguemos un detalle no menor: antes era común usar las fotos satelitales, sin embargo, esas fotos tienen limitaciones de calidad. Por su parte un VANT equipado con una cámara de alta definición (y una cantidad no menor de memoria en tarjetas micro SD como las que tenemos en nuestros celulares) obtiene fotografías de muy alta resolución.

Entonces, el tema es ¿quién o quiénes procesan toda esta gran cantidad de información? una respuesta son los Humanitaristas Digitales, personas como Ud. o como yo, que quisiéramos ayudar, contamos con algún tiempo que podríamos donar a una causa así, y además tenemos una buena conexión a Internet. De esta manera, al inscribirse en sitios como www.micromappers.org, se tiene acceso a una parte de toda esta información acumulada y uno ayuda, desde la comodidad de su hogar, a catalogarla para identificar los contenidos de las fotografías.

Antes que se asuste pensando en que uno podría cometer algún error y que eso podría ser fatal para alguien atrapado, le cuento que ese riesgo ya se analizó. Se sabe que las personas nos fijamos en distintos aspectos de una imagen y que tenemos distintos criterios, por lo cual, las fotos deben ser analizadas por un mínimo de 5 voluntarios diferentes. Y claro, demás está decir, de que la gran mayoría de las fotos no aporta realmente mucha información (campos y otros lugares que permanecen) pero que igual es bueno que sean analizadas por algún humano.

Un último detalle, es que entiendo que la gente de micromappers (y otros proyectos hermanos) están interactuando con la ONU y la Cruz Roja internacional. Ellos entregan la información, para que sean los estados y los organismos internacionales, los que puedan tomar decisiones mejor informadas respecto de dónde canalizar la ayuda.

Es un proyecto interesante, humanitario. La próxima vez que haya una catástrofe y Ud. pueda donar algunos minutos de su tiempo ayudando, considérelo. Podría salvar vidas.

De estrenos y realidades (supuestas)

José Miguel Santibañez

José Miguel Santibañez, Editor de www.Abe.cl

Esta semana se estrenó la última película de los estudios Marvel: “Avengers: Age of Ultron”, como tantas otras películas ampliamente esperadas, tuvo sus funciones de pre-estreno, pero a diferencia de muchos otros casos, el pre-estreno duró toda una semana, en varias salas de cine, pero con una única restricción: en formato 3D (o 4D en ciertos cines).

Más allá del abuso de lenguaje que me parece el “pre-estreno” que dura toda una semana (entiendo que para hacerlo coincidir con el estreno mundial), hay dos aspectos a mencionar de las películas en 3D. Lo primero, es que supongo que hay un par de condiciones comerciales al pre-estrenar en 3D, por una parte, se puede cobrar más por el 3D y por la otra, el 3D impide que los siempre ágiles proveedores de películas que no pagan derechos (es decir, piratas) asistan al cine a obtener la versión “cam” de la película (versión que se obtiene en el cine grabando la película con una cámara o un celular); el formato 3D impide obtener esa versión, pues ni se consiguen “lentes” para la cámara o el celular, ni resultan efectivos.

Entre algunos de los que asistimos a algunas de estas funciones de pre-estreno, llegamos a la conclusión que el 3D, pese a lo avanzado tecnológicamente, resulta un poco pesado, las escenas de acción, que normalmente tienen muchos puntos de enfoque (por ejemplo, una de las primeras peleas de ese grupo de héroes) son difíciles de seguir, y cuando la película es larga (esta duró más de dos horas y media) los espectadores terminamos bastante cansados.

Quizá sea la razón por la cual, los últimos avances tecnológicos en temas de despliegue de información (como son los lentes de Google) no han tenido tanta aceptación. Si ya resulta un poco agotador el estar mucho tiempo frente a una pantalla, usar lentes de realidad aumentada o cascos de realidad virtual, pueden causar aún más cansancio en los ojos.

No obstante, el mundo sigue avanzando en este proceso. Microsoft está trabajando fuertemente en su propuesta holográfica. Hasta donde se ha indicado, será una combinación de realidad aumentada (es decir, se muestra lo que está frente al usuario, de forma similar a los lentes de Google), pero con información añadida en forma holográfica, es decir, construcciones 3D que despliegan imágenes animadas que interactúan con el medio. Una apuesta interesante en términos de educación, sobre todo para niños, donde por ejemplo, se podría transformar una clase de comprensión del medio ambiente (las antiguas clases de ciencias naturales) en un laboratorio virtual, donde se muestre un lugar de la naturaleza, y se pueda ampliar hasta que desplieguen las formas químicas de las moléculas que componen los elementos mostrados. Pero por ahora, no existe evidencia que estos sistemas puedan apoyar las labores administrativas en una empresa.

Es un poco lo que ocurre en el cine, hay películas que quedan “lindas” en 3D (de algunas se ha dicho, que si no es por el 3D, no vale la pena ir a verlas al cine); pero hasta ahora, no hay ninguna película conocida, donde el 3D tenga un impacto real en la forma de contar la historia, es decir, que la película “no se entienda” a menos que sea vista en 3D. Un poco lo que pasó con el sonido, la leyenda cuenta que Chaplín no quería usar sonido en sus películas (Charlot era un personaje propio del cine mudo), eso hasta que se encontró con un aspecto difícil en un argumento: había que hacer entender al público, que una joven ciega, confundía a Charlot con un millonario; y para ello aprovechó el sonido: un instante antes del primer encuentro entre Charlot y la joven, se escucha el cierre de la puerta de un vehículo, por lo que la joven asume que Charlot se bajó del vehículo, y así, ella –y el público- creía que el vehículo era de Charlot.

Por supuesto, hoy hay muy pocas películas que son “mudas”, generalmente, historias de los primeros tiempos del cine (“el Artista” funciona mayoritariamente muda y en blanco y negro). De la misma manera, ya casi se ha olvidado el tiempo en que los computadores eran monocromáticos, sin mouse y sin imágenes (los viejos terminales con letras verdes o amarillas). Pero eso ocurrió porque las empresas encontraron usos propios, no sólo “juegos”, donde desplegar gráficos y señales visuales e incluso auditivas, permitieron justificar estas tecnologías.

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