Archivo de abril de 2015

Cuando las Redes Sociales aportan a crear situaciones dramáticas

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

El jueves 17 de abril del 2015, un grupo de personas que se identifican con el “Movimiento Punk” trataron de entrar sin pagar a un recital del Grupo Doom usando una técnica llamada “avalancha humana”. Esa acción provocó una presión tan grande en las puertas cerradas de la sala del evento que terminó con muchas personas heridas y 4 de ellas muertas (http://goo.gl/x5LNTf).

¿Por qué incluyo esta trágica información en este Blog?

Porque la “coordinación” para hacer la “Avalancha Humana” se hizo a través de las redes sociales. Obviamente que los organizadores de esta absurda acción no tenían la intención de que alguien muriera. Sin embargo, sería la primera vez, que yo recuerde, que es posible rastrear responsabilidades personales de manera tan directa. En general, las personas que organizan una acción tan mezquina con el objetivo de no pagar, se esconden en la multitud cuando algo sale mal. Ahora, sería interesante saber si alguno de ellos tendrá la “decencia” de asumir su responsabilidad individual.

También sería interesante, si las anunciadas demandas de los familiares afectados con las pérdidas de sus seres queridos, se dirigirán a los principales responsables, los organizadores de la avalancha. Y no solamente a los organizadores del recital.

Que quede claro: no culpo a las Redes Sociales por este desastre, que costó vidas humanas irrecuperables, simplemente quiero destacar que una herramienta tan útil para la organización de las personas, también puede ser pésimamente utilizada.

Espero que la próxima vez que alguien quiera organizar una acción tan temeraria y peligrosa, haya personas que lo denuncien para poder tomar medidas que eviten desgracias humanas.

Ciencia e Ingeniería…

José Miguel Santibañez

José Miguel Santibañez, Editor de www.Abe.cl

Habiendo iniciado hace poco, mi –muy retrasado- magíster en informática, uno de los profesores se encarga de hacernos presente la mayor complicación de la vida de un magíster en ingeniería informática: la dualidad entre ciencia e ingeniería.

La Ciencia se concentra en buscar soluciones teóricas a problemas que pueden o no, ser del mundo real. La ciencia no busca una solución práctica, sino que presentar aquellos elementos que permitirán que el conocimiento de la humanidad progrese, por lo que se deben publicar sus avances y entregarlos al gran público. Alguien, después, será capaz de tomar ese conocimiento y seguir ampliándolo o –quizá- transformarlo en alguna solución práctica.

La Ingeniería por su parte, se concentra en producir soluciones prácticas, en desarrollar productos y servicios que permitirán un mejor vivir. La Ingeniería rara vez publica sus resultados (y cuando lo hace, normalmente, es en forma de “patente de invención”, para protegerse de la copia de su solución); sin embargo, lo más común es que nunca se publique, a lo más se converse al respecto. Cómo señalaba un viejo chiste, los ingenieros, en particular los informáticos, apenas podemos conversar con nuestros pares, sobre los avances y creaciones que hemos hecho, el resto no nos entiende…

Ahora que estoy conociendo más sobre las publicaciones formales en el ámbito científico, me ha llamado la atención el hecho de que para publicar un determinado conocimiento, en la gran mayoría de los casos asociados a la informática (aunque entiendo que es extensivo al resto de las ciencias) , las principales revistas y medios especializados, cobran al autor por publicar su artículo. Y no sólo no cobran barato (en alguno de los casos, cobraban por palabra en el artículo) además cobran a los lectores por acceder a ese conocimiento. Y en algunos casos, además, luego de pagar por publicar, el autor debe ceder sus derechos de reproducción a la editorial; de forma tal que si otro medio quiere republicar el artículo, entonces ese medio debe pagarle a la editorial y no al autor por hacerlo.

¿Por qué tanta complicación para incrementar el conocimiento global? Porque la ciencia rara vez provee respuestas definitivas. Los avances en la ciencia se componen de muchas hipótesis que están en permanente revisión, algunas que no sólo es complejo demostrarlas, sino que se basan en función del conocimiento acumulado y que en muchos casos, pueden llegar a ser rechazadas con mucha posterioridad.

Un caso que circuló recientemente por las redes sociales, pero que tiene casi 50 años desde su publicación, fue una breve refutación de una de las conjeturas (cuando ni siquiera hay hipótesis) de Leonard Euler, quién su vez basado en un teorema de Pierre de Fermat, establecía que la cantidad mínima de enteros positivos elevados a un número “n”, debía ser igual o superior a “n” para que fuese igual a un único entero positivo elevado al mismo “n”. Sin embargo, en 1966, y utilizando uno de los primeros súper computadores disponibles, se encontró un contra ejemplo, tal y como señala la siguiente publicación:

El objetivo, es intentar asegurar que lo que se publique en estos medios, esté debidamente investigado y que no sea fácil encontrar esos contraejemplos. Sin embargo, eso tiene un costo para la humanidad: los conocimientos se publican más lentamente de lo esperado (en muchos casos, al menos un par de años desde que se descubren, se investigan, se prueban, se discuten, hasta que se publican).

¿Qué habría pasado, si en vez de que Linux Torvalds publicará su trabajo en Linux en –las entonces emergentes y muy simples- redes sociales, lo hubiese intentado publicar en una revista especializada? Posiblemente hoy no tendríamos una herramienta como el sistema operativo Linux, ni los avances que la Free Software Foundation y GNU nos han entregado a toda la civilización para hacer posible una Internet tan vasta en conocimientos (aún cuando mucho de lo publicado, sean opiniones no fundamentadas, y que no resisten el escrutinio científico).

Lo cierto es que la Ingeniería se mueve en un ámbito intermedio. A veces ayuda a la ciencia (la disponibilidad de súper computadores, ha ayudado a encontrar, entre otros, la refutación de la conjetura) pero por otra, tiene intereses privados, busca hacer negocios que se pueden convertir en patentes de inversión, o en secretos industriales celosamente protegidos. Y a veces, simplemente libera una cantidad increíble de conocimientos que no han sido completamente investigados, pero que en ciertos casos, provee de soluciones reales al mundo real. Y lo hace de manera gratuita. Esa es la dualidad de quienes estamos en procesos de obtener nuestro magíster en ingeniería o quienes van más allá en la búsqueda de los doctorados en la misma área.

Complicaciones para activar Kaspersky

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

Pese a las insistentes presiones de mi hijo menor Daniel para que usara un antivirus gratuito decidí renovar mi suscripción a Kaspersky.

Al principio todo bien: utilicé el link para conectarme y renovar mi suscripción dado que el pago automático falló al tener cerrada la tarjeta de crédito con la que hice la compra anterior.

 

A raíz de la compra me llegaron dos e-mails: en el primero me dan la bienvenida y me indican un login y password para acceder al “espacio de cliente”.

 

Aquí vino la primera mala experiencia: usé el link e ingresé a dicho espacio.

 

Sin embargo en ninguna parte me indicaba como descargar directamente la actualización de mi antivirus. Tuve que buscar en la página del servicio técnico hasta encontrar la opción de descargar mi Anti-Virus 2015.

 

Una vez descargados los 162 MB del software pasé a instalarlo.

Luego de tratar de buscar una versión más actual del propio software (algo bastante lógico) se preparó para instalarse.

 

 

Luego de algunos instantes de análisis salió el siguiente mensaje:

Luego de algunos instantes de análisis salió el siguiente mensaje:

 

Revisé la opción 1 y me indicó que recurriera al sitio Web de Kaspersky Lab para que descargara de ahí la aplicación … sin embargo fue de ese Sitio de donde justamente descargué el archivo de 162 MB ya mencionado !!!

 

 

 

Después de esta mala experiencia decidí recurrir a la página de soporte donde me indicaron que descargara la última versión del software. Como ya sospecharán ese link me envió a la misma página de donde descargué la versión cuya instalación falló.

Decidí entonces volver atrás y probar las últimas dos opciones:

 

 

En la opción “Mi cuenta Kaspersky” inexplicablemente salió un mensaje de e-mail o password incorrecta pese a que ingresé las mismas que me llegaron por e-mail.

 

 

En la opción “Contacte A Soporte” apareció la opción de “Formulario de Soporte” el que me obliga a ingresar el e-mail y password que no funcionan.

 

En conclusión después de una hora de darme vueltas no pude activar mi antivirus ni instalar una versión de 30 días de prueba ni lograr ayuda de ningún tipo. Como comprenderán el consejo de mi hijo, con el que abrí este comentario se me hizo mucho más lógico que antes.

PD: opté por desinstalar el antivirus usando un utilitario. Sin embargo cada vez que prendo el equipo aparece un mensaje de actualización de bases de datos como si aún estuviese instalado !!!

 

Además me llegó un e-mail estándar de parte de la empresa donde me consultan por las dificultades que he tenido. Dicho mensaje fue respuesta de un mensaje que envié usando un formulario de empresa que fue lo único que me funcionó al tratar de instalar el dichoso software.

Estaré atento a la respuesta que reciba y se las comunicaré.

 

 

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