Archivo de febrero de 2013

¿Qué pasó con la “Cibersociedad”? (parte 2)

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

Tal como compartí en el comentario anterior (http://escuelainformatica.uniacc.cl/wordpress/?p=1041) el libro “Cibersociedad” en su primera parte llamada “Los cambios sociales de la revolución de la información” anticipa varias aplicaciones tecnológicas que se cumplieron con el tiempo. El autor, el Doctor Luis Joyanes Aguilar logra un análisis muy acertado respecto a dichos cambios.

¿Qué sucede entonces con la segunda parte llamada “La revolución silenciosa: los factores del cambio”?

Multimedia

Respecto a este tema se habla del concepto la “convergencia de texto, gráficos, audio y vídeo”. Destaca la incorporación del CD-ROM en los nuevos PC como el factor de difusión de dicha tecnología.

Consecuente  con lo anterior se habla de aplicaciones en: la educación, libros electrónicos, aprendizaje de idiomas, periódicos electrónicos, arte y fotografía, información, publicación profesional, videojuegos, entrenamiento musical, entrenamiento corporativo y hogar multimedia.

Si bien la mayoría de estos desarrollos se han mantenido en el tiempo no lo han hecho con la intensidad esperada. Por ejemplo los “libros electrónicos” no han reemplazado a los de papel (al menos no todavía), los periódicos electrónicos no lo han hecho con los digitales ni el entrenamiento musical ha eliminado las clases presenciales.

¿Y el “Hogar Multimedia”? se menciona que los PC se están convirtiendo en “el centro de entretenimiento, referencia, aprendizaje, administración del hogar, máquina de escribir, autoedición, equipo de música, aparato de televisión y muchos otros fines”.

Está claro que los computadores personales siguen cumpliendo dichas actividades en general (con la excepción de los televisores ya que existe la tendencia de comprar aparatos específicos para este fin con grandes pantallas) pero se han fragmentado al disponer cada integrante de la familia su propio aparato. Como decía un amigo tiempo atrás: los PC son Computadores “Personales” y no tienen interfaces ni dispositivos para que sean utilizados por más de una persona a la vez. Uno de los pocos avances que se ha mostrado en forma más o menos “masiva” ha sido el Surface de Microsoft (http://www.youtube.com/watch?v=FhRmvNXz3XY).

Otro tema que se destaca obviamente es el “boom del móvil” (llamados celulares en nuestro país) ya que se destaca que en países como Suecia y Finlandia alcanzan ya una penetración de más del 26%. Claramente esta tendencia se ha mantenido y ya estamos viendo verdaderos computadores de bolsillo y toda una industria de desarrollo de aplicaciones para estos dispositivos. ¿Será él dispositivo de alta tecnología que usaremos en un futuro cercano? Eso está por verse.

¿De qué otros temas se habla? Bueno se destaca también el hipertexto como algo ya consolidado y su evolución, la hipermedia, es decir “links” que llevan a  recursos multimediales.

La realidad virtual

Se habla del tema de los mundos virtuales destacando sus características y potencialidades. Lo interesante es que al final de ese capítulo se menciona el concepto de “comunidad virtual” definiéndola como “agregaciones sociales que emergen de la Red cuando suficientes personas llevan a cabo discusiones públicas de gran duración con suficiente sentimiento humano para formar telarañas (web) de relaciones personales en el ciberespacio”. Como se puede ver este es el concepto embrionario de las “Redes Sociales”que hoy se ha consolidado fuertemente.

Por último se destaca el uso de la realidad virtual en teleeducación, algo que aún no se difundido mucho.

… ¿y los otros capítulos de esta segunda parte? Bueno, tratan de la “Autopista de la Información y el Ciberespacio: la Internet”. Se explica de manera precisa la infraestructura que está detrás incluyendo la banda ancha, los hilos de cobre, el GPS, los protocolos, el gobierno y los servicios de Internet, el correo electrónico (lo califica como “cartas electrónicas” concepto que a las nuevas generaciones no les debe decir nada), el servicio FTP (ahora usado de manera explícita solo por usuarios especialistas), los grupos de noticias: USENET (algo ya desaparecido) y por supuesto la “Telaraña Mundial” (la World Wide Web para que nos entendamos). Respecto a este último tema se destacan los buscadores de información mencionando en primer lugar a Yahoo!

Al ser un libro escrito en España se presenta un servicio de Telefónica llamado Infovía el que define como una “autopista de información”.

Este capítulo se finaliza presentando el concepto de “Globalidad” basado en lo planteado por Marshall MacLuhan en 1964 denominado “Aldea Global” (http://es.wikipedia.org/wiki/Aldea_global).

 

Es interesante destacar que se plantea que el “funcionamiento real de las autopistas de la información para el comienzo del siglo XXI plantea numerosos problemas:

  1. La organización de las enormes masas de información.
  2. Decidir cuál información se debe poner en la red y cuál no.
  3. Facilidad de acceso.
  4. Derechos de autor.
  5. Confidencialidad de la información que circulará por las redes.
  6. Necesidad de una gran cantidad de especialistas en informática”

Claramente la mayoría de estos problemas no están resueltos. De hecho existen muchas discusiones del perfil que deben tener los especialistas en informática ya que la cantidad de necesidades a ese respecto es inmensa.

Clonado!!!

Domingo 10 de febrero, una vez terminada la edición anterior de este sitio, salí a hacer las últimas compras antes de irme de merecidas y necesitadas vacaciones. Una vez realizada las compras, me dirijo al cajero automático a sacar dinero en efectivo, (considerando combustible, peajes y el pago de cabaña arrendada)… Sorpresa, el saldo de la cuenta es menor de lo esperado y el máximo giro disponible, es menor de lo que necesito… Plop!

Llego a la casa, conexión rápida al sitio del banco, aparecen varios giros “desde cajero automático” por cifras extrañas, por ejemplo uno de ellos (marcado el mismo domingo) es por $101.279. Mi primera reacción es que es imposible sacar una cifra así de nuestros cajeros, las cifras son siempre múltiplos de $1.000.

Primer acto: llamar para bloquear la tarjeta de cajero automático/débito. Luego de algunos intentos, me responden directamente desde Redbanc y se procede al bloqueo. Me preguntan si se dónde me pueden haber clonado la tarjeta: ni idea (menos mal que ellos tienen el registro de todos los lugares donde la he usado… ¿cierto?). Me dan el número correspondiente de bloqueo para informarlo al banco.

Segundo acto: suspender la salida matutina de vacaciones. Hay que ir al banco a ver como se arregla el problema.

Linda manera de iniciar las vacaciones.

Lunes en la mañana, en el banco me informan que los giros fueron realizados fuera del país, y que mi seguro contratado contra fraudes bancarios operará en este caso. Eso sí, tengo que hacer algunos trámites, como por ejemplo, ir a la sección de extranjería de la Policía de Investigaciones (PDI), a solicitar un certificado de que NO he salido del país (el que haya un pago de Redcompra realizado en Santiago, en medio de los retiros hechos en el extranjero; no es suficiente). Armarse de paciencia y hacer el trámite, ya que es una de las oficinas más saturadas de la PDI. Acto seguido ir a la Brigada de Delitos Económicos de la PDI a hacer la denuncia formal (afortunadamente, es una oficina más cómoda y con menos público) me toman declaración, me piden algunos datos y me informan que, probablemente a vuelta de vacaciones, deba presentarme ante el fiscal a ratificar la denuncia.

Vuelvo al banco, entrego el certificado, retiro mi nueva tarjeta de débito (que quedará activada al día siguiente) y saco dinero por caja (afortunadamente el daño no es tan grave), para poder irme de vacaciones… Cosa que hice a primera hora de la tarde… eran muy necesarias y  afortunadamente sólo perdí medio día (aunque llegué a mi destino cuando empezaba a oscurecer).

Pero vamos a lo importante, lo primero que todos me preguntaron es: ¿dónde te clonaron la tarjeta? Y la respuesta es: No tengo la menor idea. Veamos, soy un usuario constante de Redcompra (últimamente, casi no utilizo cajeros automáticos) La única tarjeta que utilizo en Internet es una tarjeta de crédito, así que la clonación debió ocurrir en algún lugar donde compré algo. Y si, inocentemente les creí eso de “más seguro que cheques y efectivo”. Además, pese a las campañas esa de “úsala en tantos lugares como puedas”, “mientras menor el monto, mayor el premio” que sugieren usarla en todas partes, soy bastante cuidadoso de los lugares donde la ocupo.

Los “tips de seguridad” que sugiere Redcompra los sigo tan escrupulosamente cómo es posible:

“No usar números conocidos”

No lo era, no tenía nada que ver con fechas, direcciones o teléfono; y ojo que es difícil de lograr un número así.

“No comente su clave”

Ni loco, aunque nunca he sido tan buen contorsionista como para digitar los números en el terminal de manera tal que nadie, desde ningún ángulo, pueda verlos. Seamos claros: el terminal AYUDA a que a uno le vean la clave. Les he visto la clave a muchos amigos y familiares, simplemente estando en la misma mesa en restaurante o conversando mientras pagan.

“No porte su tarjeta junto a sus documentos de identificación”

Supongo que es para hacer menos probable que a uno le roben todo junto, no aplica a mi caso.

“No perder de vista la tarjeta mientras hace la transacción o en cajero automático”

Asumo que es una broma de mal gusto; el cajero automático “se traga” la tarjeta durante las transacciones, sólo unos pocos funcionan con el principio de “coloque la tarjeta y retírela” para operar (creo que casi todos los que son así, son del BCI). Respecto de los lugares de compra, pocos de ellos tienen instalados terminales fijos (como en supermercados) donde sea uno mismo el que pasa la tarjeta; en la mayoría o hay terminales fijos del lado del vendedor (donde sólo él puede pasar la tarjeta) y un terminal volante (unido por cable pero sólo para confirmar y digitar la clave) o hay terminales completamente móviles donde parece ser más fácil intervenir para clonar (y si es un restaurante, generalmente el mozo pide al cliente la tarjeta, para pasarla él mismo por el terminal, antes de digitar el monto).

No, los tips de seguridad NO sirven para evitar clonaciones.

Por otra parte, en los comentarios de la página de Redcompra, sobre tips de seguridad, sorprende como descargan toda responsabilidad ante problemas, según el equipo de Redcompra, o son decisiones de Redbanc (por ejemplo, el que sean sólo cuatro dígitos numéricos) o hay que solucionar los problemas de cargos indebidos con el banco.

En mi caso, todavía me queda una discusión con el banco. Al revisar la cartola, efectivamente se detuvieron los cargos desde el extranjero. Sin embargo, me cobran casi $6000 (más IVA) por uso de cajeros automáticos fuera del país. Y ese cargo apareció después de que les entregara el certificado de que no he salido del país (y con compras de Redcompra en Santiago de manera simultánea con los cargos en el extranjero).

Se supone que el seguro deberá funcionar y espero que así sea, Aunque he sido cuidadoso, pero el sistema (Redcompra) no parece tomar las mismas precauciones. No he encontrado ningún instructivo para reconocer clonadores de tarjetas (o al menos saber que el terminal es seguro). Se anuncian varios sistemas de seguridad (el chip anticlonación o la firma magnética) pero claramente son promesas que aún NO están funcionando…

Y ojo, no pasar la tarjeta es casi imposible. Y aunque uno lo haga, no veo como evitaría que una máquina adulterada la clone. Es la única manera en que me pueden haber clonado… No pretendo asustarlos, pero me parece que el sistema bancario debiera implementar algún modelo de detección mejor que el mero “revise diariamente su cartola, por si aparece un cargo que no corresponde”…

Profesor de la Escuela publica importante trabajo gráfico

Quiero compartir con ustedes la noticia que nos hizo llegar el Profesor Sergio Núñez:

Estimados quiero compartir con ustedes la publicación de mi último trabajo de fotografía digital y escenografía.

C.S.I “corn…” este trabajo a sido publicado en la portada de http://www.behance.net/ como un proyecto destacado.

Les dejo el link directo http://www.behance.net/gallery/CSI-corn/7020363

y la publicación en G+ https://plus.google.com/u/0/115687426896842226487/posts , (aquí podrán ver otros de mis trabajos de fotografía digital)

Para aquellos que no puedan acceder a las versiones en alta resolución, adjunto unas miniaturas de la serie mencionada:

Saludos a todos

Sergio Núñez

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Estamos muy orgullosos como Escuela del logro de nuestro Profesor, ¡Felicitaciones!

¿Qué pasó con la “Cibersociedad”? (parte 1)

Gerardo Cerda Neumann

Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

Motivación

Hace 15 años atrás tuve la oportunidad de leer el libro “Cibersociedad” del Ingeniero Luis Joyanes Aguilar (http://luisjoyanes.wordpress.com/), en esa época Director del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Pontificia de Salamanca. ¿Y por qué cuento esto? Bueno porque resulta interesante revisar después de 3 lustros que ocurrió con los planteamientos que se hicieron en ese libro.

De partida en el prólogo el catedrático de sociología de la misma universidad Juan González-Anleo planteaba que el libro no se refería a la tecnología sino a “la revolución que esas técnicas van a generar en el mundo entero”. Siendo consecuente con este planteamiento el título del libro lleva como complemento la frase “Los retos sociales ante un nuevo mundo digital”.

Estructura

El libro se divide en cuatro partes a saber:

-       Los cambios sociales de la revolución de la información.

-       La revolución silenciosa: los factores del cambio.

-       La nueva sociedad y la globalización: la Cibersociedad.

-       Los valores éticos y sociales de la información ante los retos del siglo XXI.

Es interesante notar como se desarrollan la lógica del texto: se empieza hablando del cambio en el manejo de la información, luego se mencionan los factores de dicho cambio (la multimedia, la realidad virtual, la Internet, infomedia y la cibercultura), se pasa entonces al concepto de Cibersociedad para finalmente cerrar con los valores éticos y sociales.

En este comentario nos referiremos solamente a lo que dice relación con los cambios sociales provocados por la revolución de la información. A este respecto, ¿qué se planteaba en 1997?

En primer lugar cabe destacar que el análisis de los cambios que se avecinan se basa en la disposición masiva de información. Se destaca que la capacidad de consumirla iguala a los países pero los diferencia profundamente la capacidad de producirla. Se cita a Peter Drucker en lo referente al saber o al conocimiento como el nuevo recurso principal de la sociedad.

¿Qué ha facilitado esta explosión de información? Bueno se cita en primer lugar al computador personal (PC) y la influencia que ha tenido en diversos cambios sociales como leyes y formas de trabajar.

Se citan diferentes autores que han estudiado los cambios producidos en la sociedad, tales como Bell, Toffler o Touraine y se concluye que todos los análisis tienen dos elementos en común: la mención de “la información como elemento aglutinador y la innovación tecnológica como instrumento para aproximarse a ella”.

Luego se destacan los aportes de Marshall McLuhan (http://es.wikipedia.org/wiki/Marshall_McLuhan) y sus planteamientos de la “aldea global” reflejados en los 50 millones de personas conectadas a Internet en 1996 (cabe destacar que yo aún no era una de esas personas en ese año).

Dentro de los factores o mecanismos del cambio se menciona el “nuevo mundo de la multimedia y de la hipermedia”, la “realidad virtual”, “las grandes redes de computadores”, “las autopistas de la información” y por supuesto “la Internet”.

Resulta interesante destacar que se menciona el “Ciberespacio” como el “soporte de información en el que reside y se ejecuta el software de la computadora, y dentro del cual fluyen comunicaciones electrónicas”. Además se menciona que la revolución informática que se describe ha apoyado fuertemente la descentralización.

Respecto al “Cambio social y tecnológico” se menciona que algunos autores plantean que sólo la tecnología produce riqueza, lo que si bien es discutible, a la vez resulta una clara irrupción de la tecnología como elemento central en los cambios. También se menciona la necesidad de tener una capacitación permanente a lo largo de la vida como una manera de mantenerse vigente.

Respecto a “La evolución de la sociedad de la sociedad de la información” se menciona que este concepto siempre ha existido “ya que la humanidad siempre ha captado, transportado, almacenado, procesado y difundido información”. ¿Cuál es el cambio entonces? La gran rapidez con que se realizan estas actividades debido a las Tecnologías de Información y de la Comunicación (TIC). Se destaca que las nuevas tecnologías permitirán:

-       El hogar electrónico o casa inteligente.

-       La telecompra.

-       El telebanco.

-       El ciberdinero o dinero virtual.

-       La enseñanza multimedia o teleenseñanza.

-       El ocio y el turismo.

Para finalizar este comentario resulta interesante analizar cuántos de estos avances se han consolidado. A mi parecer claramente la telecompra, el telebanco y el ciberdinero lo han hecho. El hogar electrónico no se ha desarrollado tanto como se podría esperar ya que salvo alarmas y algunos dispositivos electrónicos se continúa viviendo como en la época de la escritura del libro.

La teleenseñanza sí se ha desarrollado, siendo una prueba de ello nuestra carrera online, aun cuando no se ha masificado tanto en nuestro país esta forma de estudio.

Por último el ocio a través de las TICs ha sido con mucho lo que más se ha masificado y difundido, sino baste analizar la cantidad de horas que pasan los adolescentes viviendo vídeos en Youtube y en sitios como http://jaidefinichon.com/

Hasta el momento lo desarrollado por el Profesor Joyanes se ha cumplido en gran medida. ¿Será así para las otras partes del libro? Lo veremos en un siguiente comentario.

Arqueología Digital (2)

Jose Miguel Santibanez

Jose Miguel Santibanez Editor de www.Abe.cl

Hace aproximadamente 8 años (¡y por las mismas razones!) redacté una columna denominada Arqueología Digital (link: http://abe.cl/tecno-arqueologia.html). Si, estas semanas volví a limpiar (esta vez mucho más a fondo) mi oficina casera (amablemente denominada “el cuchitril”, que hoy sigue siendo estrecha, pero ya no desaseada). Y si en la edición anterior, revisaba libros, en esta vuelvo la mirada a los registros digitales que dejan las personas.

Aún mantengo discos flexibles de 5 1/4 pulgadas (ilegibles, sin una unidad apropiada) discos no tan flexibles de 3 1/2 pulgadas, y varios -igualmente rígidos- discos zip; ambos que aún puedo leer gracias a un equipo que es una reliquia en si mismo, pero que aún funciona correctamente. Por necesidades académicas (a muchos de mis alumnos les cuesta creer que esos discos existieron) no me deshice de todos, pero si de una parte relevante de ellos.

Cuando escribía hace 8 años, me preguntaba sobre los desafíos que enfrentarían los arqueólogos del futuro. Afortunadamente la última década ha sido generosa en cuanto a crear tecnologías “compatibles” (los DVD y los CDs son legibles en los equipos con BluRay – estos últimos recién aparecían en la época de ese escrito). Los pendrives eran (y siguen siendo) el principal medio físico de transmisión de información, y salvo que han crecido en tamaño (¿recuerda los pendrives de 128 MB?) el principio de uso es más o menos el mismo.

El cambio principal, y quizá lo más peligroso para los futuros arqueólogos, es que la información está migrando “a la nube”. Y aunque la memoria de Google pueda ser muy precisa, hoy imagino la cantidad de información (no sólo pirateada, también información completamente legítima) se perdió cuando desaparecieron sitios como MegaUpload o geoCities (aún hay enlaces en Google que apuntan a uno y otro sitio).

En la limpieza también aparecieron muchos de mis apuntes de mi época de universitario, e incluso algunos anteriores, de la época del liceo. Cuadernos, apuntes en papel continuo (otra cosa que cuesta explicarles a mis alumnos), y las clásicas fotocopias, absolutamente necesarias para todo estudiante universitario se fueron en apoyo de un sin-casa que vende el papel por kilo… Al mirar los apuntes, es imposible no compararlo con los apuntes de mis alumnos, tomados en sus notebooks, netbooks o, cada vez más, tablets) y que al finalizar el curso pueden desaparecer con un simple click en “borrar”… Apuntes que, se pierden sólo en un disco duro, que quizá a fin de año sean reformateados, y teniendo presente que casi toda la información vista en clases, está en alguna parte de la nube (e incluso un poco más actualizada) y que al final, la clase es más una actividad facilitadora del entendimiento, que el momento de transmitir conocimientos nuevos y/o únicos.

Mis alumnos, probablemente no vivirán esos momentos de nostalgia y recuerdo que significa encontrar apuntes de hace 20 años, se perderán entonces uno de los momentos de reflexión más interesantes: cómo nos ha cambiado la vida.

Hace 8 años, me animaba con algunas profecías que aún están disponibles gracias a que mantenemos viva la tradición de este sitio; me doy cuenta que nunca me pareció posible creer cuanto aumentaría la capacidad de los pendrives o la existencia de discos duros removibles de alta capacidad (menos aún los de estado rígido, es decir los mega-pendrives) creía que Palm moriría (lo que ocurrió) pero no vi la llegada de Linux a los celulares (lo que ocurrió de la mano de Google y Android). Mucho menos la posibilidad de que Mac llegara a ser actor importante del mercado con iPhone (pese a que ya estaba apareciendo en USA). Y si me preguntaba por la fusión de cámaras, celulares y computadores livianos, claramente las tablets me dieron la razón (aunque también es posible que esté aprovechando la existencia de las tablets para responderme). Y dicho sea de paso: ¿habrá registrado alguien, la primera vez que en un concierto o espectáculo masivo, alguien levantó un celular para tomar fotos? ¿y el día que pasó lo mismo con las tablets?

¿Recuerda como era su computador hace 8 años? (aún hay laboratorios “viejos”, con monitores de esos que permitían poner un macetero sobre él (nunca fue recomendado, ni para la planta ni para el monitor, pero igual había quienes lo hacían). Con computadores que requieren hacer un buen esfuerzo para levantarlos, pues hay “fierro” en la composición de su gabinete e incluso mouses de esos de “bolita”.

Pero la información si se puede perder. Piense en la cantidad de alumnos ya titulados en algunas universidades que cerraron (o que podrían cerrar, según indica el ministro de educación) y que creían (o creen) tener sus apuntes en los servidores que mantiene la propia universidad… Peor si, por perseguir a quienes violan derechos de propiedad intelectual, además se siguen cerrando servidores de intercambio. Esa información no será la más actualizada, pero si sirve mucho al momento de recordar y usarla como peldaño para subir a los nuevos conocimientos.

Peor si, además los arqueólogos digitales del futuro no tienen acceso a ella, seguro que les va a costar mucho entendernos.

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