Archivo de diciembre de 2011

I claim only to know that software engineering is not now engineering

por Gerardo Cerda Neumann, Director Escuela de Ingeniería Informática Multimedia UNIACC.

Esta frase que traduzco como “yo declaro solamente saber que la ingeniería de software actualmente no es ingeniería” cierra el comentario de Michael Davis publicado en el número de noviembre 2011 de la revista “Communications of the ACM” (http://cacm.acm.org/).

El comentario analizado lleva por título “Computing Ethics: Will Software Engineering ever be Engineering?” y en él el Señor Davis comenta que hace 15 años ya había escrito un comentario donde indicaba que en su opinión la Ingeniería de Software no era Ingeniería.

¿Cómo puede ser posible dirán ustedes si la Informática es una Ingeniería y el software es uno de los principales aportes que esta realiza?

Debo compartir con ustedes que esta afirmación yo la conocí en el curso formal que recibí de Ingeniería de Software a fines de los años 80. El Profesor que lo dictó en aquella época (Don Guillermo Bornscheuer Pérez) lo fundamentó explicando que uno de las principales características de la Ingeniería está en poder planificar el proyecto con precisión y asegurar la calidad del resultado. En ambos temas la Ingeniería de Software estaba claramente en deuda en aquella época. Las planificaciones eran difíciles de hacer y rara vez (por no decir nunca) se cumplían. Asimismo la calidad del resultado del proyecto (el software ni más ni menos) era muy deficiente.

Lógicamente me sorprende que más de 20 años después, pese a todos los avances que ha tenido la Informática, se siga afirmando algo muy parecido.

El Señor Davis explica que muchas cosas han cambiado sin embargo la Ingeniería de Software sigue estando lejos de ser Ingeniería. Esta afirmación la basa en que la ingeniería tradicionalmente dice relación con el mundo físico y por ese motivo las otras disciplinas de la Ingeniería (mecánica, eléctrica, electrónica, química, etc.) estudian temas relacionados con el mundo material a diferencia del software. También destaca que existen muchos ingenieros de otras disciplinas que construyen software como parte de sus actividades y eso no los convierte necesariamente en ingenieros de software. Por último destaca que muchos profesionales informáticos trabajan más como administradores de sistemas de información que como auténticos ingenieros de software.

¿Qué piensan ustedes?

¿Seremos capaces de abstraernos del hecho de sentirnos ofendidos por este tipo de afirmaciones y argumentar sólidamente que si hacemos “Ingeniería de Software”?

Acepto comentarios y sugerencias en este sentido.

Por último quiero destacar que ACM, institución que publica la revista desde 1959, es la mayor agrupación mundial de Informáticos razón por la cual debemos descartar que el artículo busque simplemente incomodar.

Al cerrar el curso de Introducción a la Inteligencia Artificial de Stanford

por José Miguel Santibáñez publicado en: www.abe.cl

“Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. La tercera ley de Clarke (por Arthur C. Clarke reconocido autor británico de ciencia ficción) fue formulada en 1962, en un ensayo denominado “Peligros de la profecía: la falta de imaginación”. Se complementaba con otras dos, menos conocidas pero que apuntan en el mismo sentido:

1.    Cuando un anciano y distinguido científico afirma que algo es posible, es casi seguro que está en lo correcto. Cuando afirma que algo es imposible, muy probablemente está equivocado.

2.    La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá, hacia lo imposible.

Esta semana concluí el curso on line que dictaron desde Stanford los profesores Sebastian Thrun y Peter Norvig. El curso fue realizado con lo que para mi fue un novedoso uso de YouTube: un tema era dividido en 20 o 30 videos de entre 1 y 5 minutos de duración (la mayoría en el orden de 2 minutos) en los que se enfoca un papel donde el expositor va haciendo anotaciones de manera similar al uso de una pizarra en clases y a veces se utilizan además videos o animaciones,  y donde la mayoría de los videos concluye con una pregunta que puede ser de selección o de ingreso de un valor numérico. El estudiante hace sus cálculos y responde en un formulario que se superpone al video, y al presionar “Done” (listo) el sistema informa si la respuesta es o no correcta, ofreciendo ir a mirar un video donde se explica como llegar al resultado esperado o pasar al siguiente video de la sección.

El curso fue entretenido (y aún no salen los resultados del examen final, por lo que no tengo que dar explicaciones acerca del stress de fin de año) y significó aprender varias cosas. Pero por sobre todo, me demostró lo atrasado que estamos en cuanto a tecnología en el país.

Sebastian Thrun, probablemente se hará mucho más conocido en los próximos días. Entre otros temas, presentó la introducción a la robótica, donde su principal orgullo y credencial académica, fue su participación en los dos concursos de DARPA (la agencia de proyectos de defensa de USA) para la creación de un vehículo que no requiere de conductor. En el año 2004 ganaron el concurso “a campo traviesa” y en el 2005 el concurso “urbano” (este último le reportó a Stanford un premio monetario de dos millones de dólares) y, afirmo que se hará más conocido, porque actualmente, aparte de ser profesor en Stanford, es el líder del proyecto Google que acaba de solicitar una patente para producir vehículos que no requieren conductor.

Peter Norvig, por su parte, presentó los temas de procesamiento de lenguaje natural, cuyos resultados se pueden apreciar en sistemas como Watson de IBM (el sistema que ganó reiteradas veces el concurso de conocimientos Jeopardy, donde las respuestas deben ser realizadas en forma de pregunta) o la nueva edición del Kinect de Microsoft para XBox 360, que promete una interfaz similar a la que en los 60s, presentaban en la serie Star Trek: interfaz de conversación natural.

Por supuesto, habían más temas, y aunque se usó un lenguaje fácil de entender y seguir (aunque había que saber inglés, pese a la promesa de contar con traductores a diversos idiomas, que sólo se cumplió -a tiempo- en las primeras semanas) o precisamente por ello, sólo se pudo quedar a un nivel de barniz preliminar en la mayoría de ellos.

Sin embargo, y lo que más les rescato, es que le quitaron la “magia” a muchas tecnologías. Simplemente las presentaron y explicaron de tal manera que, aunque no sea capaz de duplicarla, entiende sus principios básicos de funcionamiento.

Lo que sigue, es empezar a profundizar algunos temas. En particular dos de ellos: robótica (gracias a la presentación del funcionamiento de Stanley el vehículo que no requiere conductor, pero que recorre la ciudad) e imagen en 3D (creada a partir de los fundamentos de la visión computacional). Espero que en próximas columnas tecnológicas pueda explicar algunos de esos temas con la misma facilidad que demostraron Norvig y Thrun.

¿Cómo podemos sacar provecho a las TI en las organizaciones?

Director Escuela Ingeniería Informática Multimedia de Universidad Uniacc

Gerardo Cerda N. Director Escuela Ingeniería Informática Multimedia de Universidad Uniacc

Esta pregunta es quizás una de las más importantes que debemos contestar como Informáticos. Si alguien piensa que tenemos una especie de “derecho divino” para estar en una organización, en mi opinión, está profundamente equivocado. Las empresas no están interesadas en tener Tecnología de Información (TI) sino en funcionar mejor y eso pasa porque los informáticos seamos capaces de sacar provecho a las mismas. Si tenemos este principio claro al menos lograremos tener una actitud más humilde al momento de analizar cuáles deberían ser nuestros aportes a las organizaciones donde trabajemos.

A raíz de un comentario de un alumno hace un par de días atrás recordé el “Modelo DIKAR”, mismo que conocí el año 2000 al leer una colección de fascículos de excelente nivel publicados por el Diario Financiero.

Como un modesto aporte a tratar de contestar la pregunta que encabeza este comentario es que comparto con ustedes una descripción de dicho modelo.

El Modelo DIKAR

El modelo DIKAR (Datos, Información, Conocimiento o Knowledge, Acción y Resultado), presenta una útil visión al tradicional enfoque de Datos – Información (Murray, 2000). DIKAR agrega tres eslabones más al modelo dual, pasando por el conocimiento y las acciones para llegar al resultado. A continuación se presenta una figura que lo resume:

El modelo DIKAR

El modelo DIKAR

Si se recorre la cadena de izquierda a derecha se tendrá la interpretación convencional del modelo. Ésta indica una útil suma de valor, que parte con datos básicos y conduce a  “acciones informadas” que, a su vez, generan resultados económicos. Si se parte desde la derecha se tendrá la visión de un administrador para quien los datos solo tienen sentido si apoyan la obtención de resultados.

La Escuela de Negocios Cranfield (Murray, 2000) comienza por los resultados económicos deseados y avanza a la inversa desde este punto de vista. Además de evitar el “impulso de la tecnología”, este enfoque evita la creación de enormes cantidades de datos e información no focalizados. La única información recopilada es la que se requiere para las acciones y a través de esta lograr los resultados.

Distintas visiones de la noción de “conocimiento“ producen diversos escenarios para los Gerentes del Conocimiento (nuevo rol que ha aparecido en las empresas empeñadas en realizar una gestión del conocimiento más eficiente). El término “conocimiento” implica una amplia gama de significados, desde filosóficos hasta de sentido común. Confinar el área de investigación a los negocios limita esta gama, pero aún contiene al menos dos definiciones que se aplican: los conocimientos vistos como un “cuerpo de información” y los conocimientos considerados como “conocimiento técnicos”. Generalmente se denominan conocimientos explícitos y conocimientos tácitos respectivamente.

Los conocimientos como cuerpo de información.

Tomando los conceptos planteados en el artículo de Murray ya comentado se puede decir que:

Basándose en el marco de conocimientos del modelo DIKAR y observando hacia los datos y la información, el Gerente de Conocimiento se ve frente a una serie de problemas por resolver que se diferencia de la visón “corriente arriba” (o de izquierda a derecha).

Los pasos a seguir para la gestión del conocimiento  son los siguientes:

  • Identificar los conocimientos y su ubicación.
  • Validarlos y verificar su valor.
  • Obtenerlos de forma útil y a un costo razonable.
  • Determinar en que parte de la empresa puede resultar más útiles.
  • Ponerlos a disposición bajo un formato  adecuado utilizando la tecnología apropiada.
  • Garantizar que los conocimientos se utilicen de manera beneficiosa.

Los conocimientos utilizados de esta manera son factibles de ser  procesados por tecnologías de información lo que facilita su uso.

Todo esto lleva a reconocer que el conocimiento (que aparece como el “eslabón” central en la cadena que muestra el modelo DIKAR) bien utilizado por la organización se presenta como una fuente de ventaja competitiva para la misma (Davenport, 2001, 18). Se sostiene que si bien los competidores casi siempre pueden  igualar la calidad y el precio de un producto creado por el líder del mercado, éste puede, ocupando todo el conocimiento que ha acumulado, pasar rápidamente a un nuevo nivel de calidad, creatividad o eficiencia. El conocimiento, a diferencia de los objetos físicos, mejora con su uso, lo que hace que se inventen nuevas maneras de utilizarlo conforme se va interiorizando en la organización (Toffler, 1990).

Algunos tienen la esperanza de que en la medida en que el software y sistemas de información se vuelvan más “inteligentes”, será posible captar dichos conocimientos de la mejor manera.

¿Qué opinan ustedes?

Referencias Bibliográficas

  1. Davenport, Thomas H. y Prusak, Laurence. “Conocimiento en acción” editorial Prentice Hall, Argentina, 2001, 229 páginas.
  2. Murray, Peter. “Cómo las empresas más hábiles logran resultados de la gestión de los conocimientos”, artículo publicado en la colección “Management de la administración de la información”, fascículo número 6, El Diario, Chile, año 2000.
  3. Toffler, Alvin. “El cambio del poder”, editorial Plaza y Janés, Barcelona, España, 1995, 618 páginas.

_________***********************_________________*****************

Cyber Mayday…

José Miguel Santibañez

por José Miguel Santibáñez publicado en: www.abe.cl

No supe si alguien realmente usó o no la expresión, pero el universal llamado de ayuda estuvo presente en la mente de muchos cibernautas que el pasado lunes 28, querían hacer sus compras en línea.

Cibermonday, la última de las tradiciones que hemos importado de estados unidos, prometía una cantidad impresionante de ofertas. Organizada por la cámara de comercio de Chile, y respaldado por las principales multitiendas, era una oferta difícil de ignorar. Ya desde antes de la medianoche del domingo al lunes, las redes sociales hervían esperando ver los descuentos anunciados; sobre todo porque la publicidad advertía que “hay ofertas que pueden acabarse rápidamente”…

Lo concreto es que los sitios “no dieron el ancho (de banda)”, y los tiempos de respuesta fueron decepcionantes. Una influyente “tuitera” informó que se estaba quedando “con el dedo chato de tanto presionar F5 (recargar página) para comprar una bicicleta”, otros mandaron sus reclamos a través del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), que rápidamente salió a informar que las empresas involucradas debían respetar sus ofertas y si los sitios no respondían, entonces debían extender el periodo de la oferta hasta completar las horas inicialmente prometidas.

En lo personal, me sorprendió la capacidad de convocatoria. Durante todo el día se estuvieron comentando las “ofertas” que no fueron tan espectaculares como se podía esperar. Para muestra un botón: una impresora laser xerox, se anunciaba en una multitienda con un descuento del 50% (antes $49.990 y sólo por Cibermonday $24.990) Pero la misma impresora, en una tienda que NO estaba en Cibermonday, ni con oferta promocional, es ofrecida a $29.990… Estuve tentado de comprar la impresora (en muchas oficinas es una excelente inversión) sin embargo, el precio del toner ($34.990) tanto en tiendas con Cibermonday como sin Cibermonday, me hizo descartar la compra. En otros casos, si hubo algunas ofertas excelentes, pero en general, en productos de tecnología, hubo muchos comentarios de que el precio del “antes del antes” en algunas multitiendas, no era muy superior al precio oferta, y que por lo general, las ventas pre-navideñas (con tarjetas de crédito de la propia multitienda) tienden a ser mucho más ventajosas.

Cibermonday fue un invento hecho en USA, por las tiendas en línea, para intentar tener su propio “black-friday” o viernes negro, cuyo color hace referencia al efecto contable de las ventas del día: la tienda pasa del rojo de las pérdidas al negro de las utilidades. La idea es simple: las tiendas en línea también pueden aprovechar algo de la locura del viernes negro, y sobre todo la frustración de los que no alcanzaron a comprar “el regalo”: Si no lo consiguió en viernes negro, búsquelo en ciber lunes. De paso, les sirve para liquidar inventario (tanto a las empresas con tienda del black friday, como a las virtuales del Cibermonday).

Pero aunque la iniciativa tuvo gran acogida y los cibernautas seguían intentando actualizar páginas para ver si compraban algo; aparentemente los encargados de informática gritaban el conocido “mayday” (que debiera pronunciarse “medé” según wikipedia) pues veían como la avalancha de clientes hacía peligrar -cuando menos- su estabilidad laboral.

No fueron los únicos, claro y el país parece estar comprometido a “no dar el ancho”. Muchos “tuiteros” reportaron algo similar respecto de la transmisión del cierre de la teletón: simplemente los sistemas no fueron capaces de atender a todos los chilenos que querían saber si se cumplía o no la meta propuesta.

Claro que hablo de “sistemas” y no de servidores. Es imprescindible determinar dónde han estado las fallas, éstas pueden ser causadas por servidores incapaces de afrontar la avalancha de compradores (una posibilidad real) o enlaces insuficientes para todo el ancho de banda requerido; e incluso proveedores de internet que no disponen de las condiciones tecnológicas que un evento como el Cibermonday o la teletón requieren.

Es fundamental dilucidarlo, sobre todo si la declaración de principios e intenciones es seguir avanzando en la digitalización de actividades comerciales y sociales.

Comentarios recientes